domingo 13 de mayo de 2007

Pons asinorum

Descifrando el código .
En un papel esta la clave para descifrar el código da Vinci. Solo necesitamos conocer un poco de geometría, tener algo de habilidad con las manos y mucha, …mucha paciencia para saber qué se oculta detrás de estos papeles llenos de cicatrices.
La metamorfosis puede ser tan extraña y sorprendente como en la naturaleza.

Esta es solo una de las más de 370 formas de demostrar el Teorema de Pitágoras, considerado el pons asinorum (puente de los burros) de la Edad Media.
A tal punto, que en esa época, se exigía una nueva demostración de este teorema para alcanzar el grado de Magíster matheseos.
Leonardo da Vinci, el genio del Renacimiento, así lo hizo y pudo demostrarlo de la forma mas elegante que se conozca.
El desafio, entonces, era a continuación demostrar mediante la papiroflexia u origami este Teorema.
Mientras lo hacia, aprendí cosas interesantes sobre los origamis.
Su historia comienza en el siglo I o II, en China, junto con la historia del papel y mas tarde llega a Japón (siglo V). Por aquel entonces, el papel era un articulo de lujo que solo podían conseguir las personas de clase alta. Con el tiempo se hace más popular y sus diferentes figuras se usan para distinguir las distintas clases sociales. Solo falta una cosa: ganarse un lugar en el espíritu japonés. Por eso en Japón la grulla es un símbolo de la buena suerte; regalar por ejemplo una grulla de origami a una persona enferma simboliza el deseo que esta recupere la salud. En Japón existe la creencia de que quien pliegue mil grullas de papel verá cumplido cualquier deseo propio. Esta antigua tradición japonesa fue conocida a nivel mundial debido a una triste historia: una niña japonesa enferma de leucemia, después del ataque con bombas atómicas sobre Hiroshima, comenzó a plegar grullas de papel con la esperanza de salvar su vida, pero la muerte le sobrevino antes de completar las mil.
Sus compañeros de clase plegaron el resto, y la enterraron con las mil grullas que no pudieron salvarle la vida. Desde entonces, la grulla ha sido considerada también como un símbolo de paz.

Otra cosa que me quedo clara, es porqué este teorema despierta la curiosidad de los matemáticos. Solo hay que ver las siguientes figuras para entenderlo.


Las posibilidades aumentan si utilizamos la tercera dimensión. Asi que la lista es larga.
Pero mas difícil de explicar es para que sirve el teorema de Pitágoras. Incluso mas difícil que esto es explicar evolutivamente para que le servia a nuestros antepasados homínidos tener una mente matemática en un mundo donde no estaban satisfechas las necesidades básicas.
Y las preguntas siguen. ¿Se cumplirá el teorema de Pitágoras para exponentes naturales mayores que 2?

Hasta el próximo post.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!!! Increíble, una ocurrencia perfecta de da Vinci y una manera totalmente original (como nos tenés acostumbrados) de presentar el teorema, te confieso que lo tuve que ver dos veces para entenderlo, jamás se me hubiera ocurrido. Por otro lado, tus cuadrados mágicos y no por casualidad debe ser, me hicieron acordar a aquellos SUDOKU que durante mi viaje en colectivo intento resolver.
Me resulta interesante la manera en la que presentas cada problema una conjunción de matemáticas e historia, que manifiesta como ambas se influyen mutuamente, esto nos demuestra como además forman parte de lo cotidiano aunque a veces no creamos que sea así, considero que las matemáticas son una manera de ejercitar el pensamiento, de disparar ideas, de darle la vuelta… en definitiva buscarle una solución, una respuesta a aquello que se nos plantea, así como en la vida misma.
Espero pronto nuevas novedades. Saludos. Nadia

Anónimo dijo...

Muy buena la demostracion del Teorema de Pitágoras. Soy Docente de Matemáticas de Secundaria. Espero que mis alumnos se enganchen con esta novedosa forma de ver la geometria.
Felicitaciones Dalmar y espero que sigas demostrandonos todo lo que sabes, pero especialmente , que en Internet uno puede encontrar buenos contenidos.
Adelante.

Julio A. Saucedo